viernes, 1 de septiembre de 2017

Girl From North Country - Bob Dylan Sub. Español

¿Y EL EDIFICIO DEL BANCO DE ESPAÑA?



Dicen que una biblioteca en la ciudad es un refugio,  una trinchera,  lugar de resistencia, de encuentros, espacio de deseo y una parada cotidiana. Casi un santuario de cultura y vida. Por eso me rompe el corazón Tarragona, sin biblioteca digna y moderna que creo lo merecemos. 

Tenemos un maravilloso edificio del Banco de España, céntrico y monumental,  es increíble que se niegue para ser espacio referencial de la cultura en Tarragona. Se rechaza iniciativas vecinales para convertirla en Biblioteca o Centro Cultural,  sin embargo se intenta dar cabida a una difusa ocurrencia (otra)  llamada Centro de Ciencia y Tecnología. 

Tarragona es una ciudad muerta culturalmente, hablo de cultura  diaria. Las autoridades siempre ponen  excusas. Es un fracaso y hay que hacerle frente. 

Marco Flores Sánchez
DNI 72525854-T

Yo Acojo


Vigilar las fronteras no está reñido con el auxilio humanitario

ENTREVISTA MARCO FLORES 
m. victòria bertran



- Amnistía Internacional ha presentado el informe ‘Miedo y vallas: los planteamientos de Europa para contener a las personas refugiadas’. ¿Cuál es el dato más destacable?
- Que los estados de la UE han construido más de 235 kilómetros de vallas en las fronteras exteriores de la UE, que han costado más de 175 millones de euros.

- ¿Cómo se desglosan tantos kilómetros de vallas? ¿Cuáles son los países que han levantado vallas dentro de la UE?
- Hay una valla de 175 km en la frontera entre Hungría y Serbia; una de 30 km entre Bulgaria y Turquía, que se ampliará con 130 km más; otra de 10,5 km en Evros, entre Grecia y Turquía. Y no olvidemos los 18,7 km entre Ceuta y Melilla y Marruecos.

- ¿De qué sirven esas vallas?
- Principalmente para aumentar el sufrimiento de las personas que migran. El informe de Amnístía Internacional demuestra que las vallas han servido para redirigir a esas personas hacia otras rutas terrestres, y hacia rutas marítimas extremadamente peligrosas que muchas veces les han conducido a la muerte. Este año hasta noviembre, más de 500 personas han muerto en el Egeo, y más de 3.500 se han ahogado en todo el Mediterráneo. Aunque ahora no sean noticia de primera plana, siguen llegando personas huidas de Siria, y sigue habiendo naufragios. Que no salga tanto como antes en las noticias no quiere decir que no esté pasando.

- ¿Tiene implantación Amnistía Internacional en Bulgaria, Turquía, Grecia…
- Sí, Amnistía Internacional tiene implantación en estos países, donde una parte de la población está protestando también contra esas vallas. Solemos tener la visión de un país a partir de las políticas de su gobierno, pero hay ciudadanos que están en contra de esas políticas. Al igual que hay ciudadanos israelíes que protestan por las políticas de Israel, por ejemplo. Lo que ocurre es que no trasciende.

- Según Amnistía, entonces, ¿no debería haber fronteras?
- Amnistía Internacional parte de la convicción de que todos los países están en el derecho de vigilar sus fronteras y de garantizar la seguridad nacional. Pero hay que tener claro que esto no es incompatible con la defensa de los derechos humanos. Vigilar las fronteras, decidir quién entra y quién no, no está reñido con la atención y el auxilio humanitario, que, por otra parte, está regulado por ley. A un refugiado no se le pueden cerrar las puertas y dejarlo abandonado. Nosotros instamos a todos los estados, y en particular al español, a que haga una mejor política de refugio y asilo, y a que procure vías legales y seguras de acceso a los inmigrantes.

- ¿Es hipócrita criticar desde España, por la valla de Melilla, las vallas en otros países?
- Pensemos que las concertinas de la valla de Melilla se habían utilizado en el sector agropecuario. En Perú a raíz de una normativa quedaron prohibidas porque dañaban al ganado. Ha quedado claro que para las fronteras sí pueden usarse, aunque lastimen gravemente a personas que solo buscan una vida mejor.

- ¿Cómo definiría la actual politica española de acogida?
- Se supone que hay una normativa europea para que todos los países de la UE la cumplan. La realidad es que cada uno hace un poco lo que quiere. No hay una verdadera atención humanitaria al migrante porque no hay voluntad de que la haya. La ley existe. La UE tendría que vigilar más a sus estados miembros.

- ¿Donde hay vallas hay siempre abusos contra los derechos humanos?
- Así lo explica el informe de Amnistía. Señala que las devoluciones ilegales en la frontera de solicitantes de asilo se han convertido en norma en cualquier frontera exterior de la UE. En marzo de este año España legalizó las devoluciones en caliente, que impiden a los migrantes acceder a procedimientos de solicitud de asilo, una violación del derecho internacional. Además, estas devoluciones en caliente implican violencia y ponen en peligro la vida de las personas. También Bulgaria y Turquía realizan esta práctica.

- ¿Es factible que España absorba toda la inmigración que llega a sus puertas?
- Hay que tener en cuenta que todas estas personas no quieren entrar para quedarse en España, sino utilizarla como zona de paso para dirigirse al norte de Europa. Una ‘avalancha’ de inmigrantes, que es la expresión que suele utilizarse para dar un matíz negativo a la inmigración, nunca la va a haber.

- ¿Y Europa es capaz de absorber a todas las personas que han salido de Siria?
- La población siria era de unos 22,7 millones de habitantes en 2011. Según Médicos Sin Fronteras, los refugiados internos son 6,5 millones. Y 4,3 millones los que han huido a otros países. Turquía acoge a 2,1 millones, y el Líbano, que tiene 4 millones de habitantes, alberga a 1,1 millones de sirios.

- ¿Entonces?
- La UE tiene recursos suficientes para atender a una parte de los refugiados sirios, integrándoles como ciudadanos que pueden aportar mucho a cada país, como ha sabido verlo Canadá, que va a acoger a 25.000. Es el de Canadá un mensaje insipirador, en las antipodas del que hemos oído en España por ejemplo al obispo Antonio Cañizares, que se cuestionaba si los refugiados sirios eran trigo limpio... Los sirios son en general personas que siempre han dado una gran importancia a la educación, al progreso individual y colectivo a través de la educación y del estudio. Por eso es maravillosa la actitud de Canadá, dispuesto a acoger todavía a más de los 25.000. Yo creo que en Canadá han sabido fijarse en las cualidades de la población siria en general.

- ¿Por qué en los cinco años de guerra en Siria no fue posible implantar un corredor humanitario?
- Influyó sin duda el hecho de que el régimen de Bachar al Assad es una dictadura que ha ejercido contra su pueblo la mayor violencia. Después entraron en escena otros actores que complicaron enormemente el escenario.

- No es gratuito que el informe de Amnistía incorpore la palabra ‘miedo’. Todavía más tras los atentados de París. ¿No es normal el miedo?
- Está comprobado que los yihadistas que están cometiendo atentados terroristas viajan en avión y con pasaportes europeos. No son refugiados sirios que llegan en patera. Tengo la sensación, no obstante, de que los terroristas están logrando la batalla en términos de miedo, porque lo tenemos.

- ¿A qué hay miedo, aparte de a un atentado puntual?
- Creo que el miedo de la sociedad europea es a que la situación que viven los países que están en trance de guerra pueda introducirse en Europa. Pero hay que tener en cuenta otro miedo, que es el que hay entre la población inmigrante que está en Europa, y que temen aún un mayor rechazo. Hay que escuchar y comprender también ese temor. Por otra parte, los estados y los gobiernos no están respondiendo de una forma inteligente ni adecuada.

-¿Qué cabría esperar?
-No se puede hacer lo que ha hecho el presidente francés François Hollande y responder a la barbarie con más barbarie. Fijémonos en el discurso belicista que están lanzando a su población. En Amnistía Internacional sabemos que cualquier país tiene derecho a defenderse de una agresión, pero esteremos atentos para que se cumplan los tratados internacionales y no se ataque a la población civil, al igual que lo denunciaremos si lo hace Rusia.

-¿Cómo luchar contra el miedo? ¿Con educación?
Con educación y teniendo en cuenta que la situación política interna de los países europeos influye a la hora de que se lancen ciertos mensajes. En Francia se trata por ejemplo de demostrar quién es capaz de devolver el golpe con más fuerza y más rápido. François Hollande ha visto aumentar su popularidad enormemente tras su respuesta a los atentados terroristas. Cabría preguntarse cuánto ha aumentado la popularidad del primer ministro canadiense Justin Trudeau tras dar la noticia de la acogida de los 25.000 refugiados sirios. Y hay que hablar aquí de los medios de comunicación.

- ¿Qué pasa con los medios de comunicación?
- También juegan su papel. ¿Habrán abierto los diarios a cinco columnas con la noticia de la acogida de los refugiados sirios y con el mensaje positivo del primer ministro canadiense? Porque sí hubo una enorme repercusión del mensaje de Hollande contra el Estado Islámico, al estilo de ‘Francia responde’, ‘Caerán’… un lenguaje belicista que es contraproducente y que hace que salgan perdiendo los derechos humanos de todos, incluidos los de la población que supuestamente tiene que ser protegida.

- ¿Puede explicar la campaña ‘Regala tus palabras’ que llevará a cabo Amnistía Internacional en Tarragona el domingo?
- ‘Regala tus palabras’ es una campaña de recogida de mensajes de solidaridad para presos de conciencia. Cuando cientos de miles de personas apoyan a un defensor de los derechos humanos, el impacto es enorme y da a esa persona la fuerza que necesita para seguir con su lucha. También envía a sus opresores el mensaje de que no pueden mantener sus crímenes en secreto y de que el mundo les vigila.

- ¿A qué presos en concreto va a ir destinada la campaña este año?
- Pedimos la excarcelación inmediata de Fred Bauma e Yves Makwambala, presos de conciencia en la República Democrática del Congo, en la cárcel por participar en un movimiento juvenil que organiza acciones y debates políticos pacíficos. Pedimos también la libertad para Rania Alabbasi y sus seis hijos, presos en Siria.

- ¿Dónde estará instalada Amnistía Internacional el domingo en Tarragona, en la Rambla?
- Instalaremos la carpa de Amnistía Internacional el domingo día 13 de 11 a 15 horas para recoger firmas en la Rambla Nova. La actividad se complementa con un vermut y música con el DJ Pallaretti.

- ¿De verdad les llegarán las cartas de Tarragona a los presos de conciencia?
- Sí, claro que les llegan. Amnistía Internacional se ocupa de ello. El trabajo que realizamos es lento, pero conseguimos muchas cosas concretas. El 28 de mayo de 2015, el gobernador del estado del Delta de Nigeria, Emmanuel Uduaghan, indultó al preso Moses Akatugba tras recibir 800.000 peticiones de simpatizantes de Amnistía Internacional. En 2013 se logró liberar al activista camboyano Yorm Bopha, el birmano Tun Aung y el ruso Vladimir Akimenkov. Es un trabajo lento, pero da resultados. Por eso hay que seguir.

No más muertes en el mar

Las políticas migratorias de la Unión Europea ponen vidas en peligro


n drama diario, retransmitido y cercano, son las muertes de cientos de personas en las aguas del Mediterráneo. Hombres y mujeres que intentan llegar a una orilla empujados por el hambre, la violencia o conflictos armados.
Un drama que corre el riesgo de caer en la indiferencia por una parte de la sociedad y la inacción de los gobiernos de la Unión Europea. En este contexto Amnistia Internacional ha lanzado la campaña SOS Europa centrada en denunciar las políticas migratorias y su impacto en los derechos humanos de las personas migrantes y refugiados.
La Unión Europea, en los últimos años, no ha dejado de levantar vallas y patrullar el mar para controlar y proteger sus fronteras. Apenas ha ofrecido rutas seguras y legales a quienes, sin ninguna opción, arriesgan sus vidas para emprender el viaje. La Europa, que tras la segunda guerra mundial, impulsó la normativa internacional para la protección de las personas refugiadas, niega ahora el refugio y la protección a quienes llaman a sus puertas.
Las políticas migratorias de la Unión Europea ponen vidas en peligro. El coste humano es incalculable. El año pasado al menos 3.500 personas perdieron su vida en el Mediterráneo, la ruta migratoria más peligrosa y letal del mundo. A pesar de esto, se redujeron los medios desplegados para su salvamento y rescate. En lo que va de año esta cifra se ha multiplicado por 100. Esta tragedia era previsible y evitable.
¿Hasta cuándo? ¿Cuántas personas más deben morir para que los líderes europeos dejen de mirar para otro lado o lamentarse en vano? Amnistía Internacional demanda a los gobiernos europeos:
• Que los países miembro actúen ya de forma urgente con un claro objetivo de salvar vidas.
• Una operación humanitaria multinacional inmediata que opere en alta mar con un claro mandato para rescatar a las personas que huyen de violaciones de derechos humanos.
• Rutas seguras y legales para llegar a Europa. Que quienes buscan protección y refugio no arriesguen su vida en peligrosas travesías.
• Que se deje de cooperar con los países de tránsito en los que se violan los derechos humanos y donde no hay medidas de protección para estas personas no.

Stop Torturas


Informa Anual de Derechos Humanos



La despenalizacióndel trabajo sexual

La trata de seres humanos constituye un abominable abuso contra los derechos humanos
Hace pocas semanas se ha abierto un debate a raíz de una propuesta que Amnistía Internacional debe elaborar y acordar para una política de protección de los derechos humanos de los trabajadores y las trabajadoras sexuales.

En un primer manifiesto, Amnistía Internacional argumenta que los trabajadores y las trabajadoras sexuales son uno de los grupos más marginados del mundo. En muchos países se ven amenazados por toda una serie de abusos, tales como la violación, las palizas, la trata de personas, la extorsión, el desalojo forzoso y la discriminación, que incluye la exclusión de los servicios de salud. De hecho, en muchos casos, estos abusos y violaciones de derechos humanos son perpetrados por la policía, por clientes y por terceras partes.
La despenalización del trabajo sexual significa que los trabajadores y las trabajadoras sexuales ya no infringen la ley por realizar trabajo sexual. No se ven obligados a vivir fuera de la ley, y hay un mayor espacio para proteger sus derechos humanos.
Cuando los trabajadores y las trabajadoras sexuales dejan de ser vistos y tratados como ‘delincuentes’ o ‘cómplices’, corren menos riesgo de sufrir tácticas policiales agresivas, y pueden exigir protección y mejores relaciones con la policía. La despenalización devuelve sus derechos a los trabajadores y las trabajadoras, y los convierte en agentes libres.
Y aquí viene la pregunta: ¿acaso la despenalización del trabajo sexual no alienta la trata de personas? Es importante dejar muy claro que Amnistía Internacional condena enérgicamente todas las formas de trata de seres humanos, incluida la trata con fines de explotación sexual. La trata de seres humanos constituye un abominable abuso contra los derechos humanos y debe ser penalizada como cuestión de derecho internacional. Esto queda claro para todas nuestras deliberaciones sobre política.
La despenalización del trabajo sexual no significa eliminar las sanciones penales para la trata de personas. No hay indicios que sugieran que la despenalización da lugar a un aumento de la trata.
Creemos que la despenalización ayudaría a abordar la trata de personas. Cuando el trabajo sexual se despenaliza, los trabajadores y las trabajadoras sexuales son más capaces de trabajar juntos y reclamar sus derechos, para lograr mejores estándares y condiciones de trabajo y una mayor supervisión del sexo comercial y de la posible trata de personas destinadas a este fin.
Otra pregunta recurrente que se plantea puede ser: ¿significa que Amnistía Internacional promueven el trabajo sexual? Aquí la respuesta que damos es contundente y clara: no, y no creemos que nadie deba realizar trabajo sexual contra su voluntad, y nadie debe verse nunca obligado o coaccionado para convertirse en trabajador o trabajadora sexual. Existen pruebas de que, a menudo, los trabajadores y las trabajadoras sexuales se dedican a este trabajo como su único medio de supervivencia, y porque no tienen otra opción.
No estamos trabajando para que la prostitución sea un derecho humano, pero sí creemos que los trabajadores y trabajadoras sexuales tienen derechos humanos.

martes, 2 de junio de 2015

35 años de Amnistía Internacional en Tarragona




El año 1980 bien podría recordarse como dramático para los derechos humanos en el mundo. Crueles dictaduras en Latinoamérica, África y Asia. Conflictos armados y atentados terroristas dentro del estado y a nivel internacional. Ese era el panorama que en España, después de la dictadura franquista, se empezaba a conocer y mostrar preocupación.

En Tarragona, un grupo de personas conscientes de la necesidad de dar soporte al trabajo de Amnistía Internacional se reúnen el 2 de febrero de 1980 para crear el grupo local de esta organización, que en 1977 había ganado el premio Nobel de la Paz y que el 10 de febrero de 1978 fue legalmente reconocida por el Consejo de Ministros de España.


En la provincia de Tarragona, ese año Amnistía Internacional tenía aproximadamente 40 socios, varios de los cuales se unen para la acción directa en la defensa de los derechos humanos, la liberación de los presos de conciencia detenidos por sus opiniones pacificas, creencias, sexo, etc. y para luchar contra la tortura y la pena de muerte.
La primera denominación que se tiene en Tarragona es Grupo España 15, su primera junta directiva fue integrada por: María del Pilar Guijosa, Santiago Camós Costa, Josep Maria Francisco, José Manuel Arce, Assumta Cerdá, Francisco Martinez, José Antonio Domingo, e Isabel Grau.

El grupo inició su trabajo con el soporte a un preso de conciencia en Corea del Sur y la exposición itinerante denominada “Catalunya Pels Drets Humans” realizada en abril y mayo de 1980 en las ciudades de Tarragona, Tortosa y Reus. La primera conferencia de ámbito internacional la pronunció Fernando Valero, sobre la situación de los derechos humanos en El Salvador, el 1 de junio 1981.


En 1983 el reconocido pintor Matías Palau Farré, donó al grupo de Amnistia Internacional, un cuadro que representa la libertad y la humanidad. El dibujo presenta un rostro andrógino, mitad hombre, mitad mujer, que tiene abierta una jaula de la que huyen tres pájaros, en los tres colores primigenios, base inicial de la libertad. Este dibujo se publicó en un póster de la organización que dio la vuelta al mundo.


Desde Tarragona han sido varias las campañas emprendidas por Amnistia Internacional, entre ellas la campaña “Una postal, una vida” en 1994 y la exposición “Por un milenio lleno de vida” en el marco de una campaña contra la pena de muerte en el año 2000. Hemos escuchado testimonios directos sobre Guantánamo, en el 2004 Ruhal Ahmed explicó su experiencia de preso en una de las cárceles más crueles del mundo y denunció las detenciones ilegales de los Estados Unidos.

También en el 2004, Tarragona fue sede de la XXX Asamblea General Federal de la Sección española de Amnistía Internacional, asistiendo más de 200 delegados de toda España. Un acontecimiento importante para la ciudad y en donde la organización marcó sus líneas de acción contra la ejecución de menores, el recorte de las libertades, el comercio de armas y la violencia de género.

En el 2012 el Ayuntamiento de Tarragona, a propuesta de nuestra organización, dio soporte a una moción a favor de un nuevo Tratado Internacional del Comercio de Armas, un año después fue aprobada en Naciones Unidas (ONU) resaltando en la resolución, que se prohibirá a los Estados transferir armas convencionales a otros países si saben que van a ser utilizadas para cometer genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra.

Más cerca en el tiempo, resaltamos dos campañas vigentes: El Meu Cos, els meus drets, que se inició en el 2014 y que defiende reconocer los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos universales. Nace como respuesta a varios estados y gobiernos que penalizan este derecho, y otros gobiernos como España, que limitan a que otros la controlen.


«Open to Syria” es otra de las campañas internacionales que el grupo de Tarragona se une para solicitar a los países, particularmente a los más desarrollados, que reciban a un mayor número de refugiados sirios, victimas de una de las mayores crisis humanitarias que hoy nos enfrentamos.


Actualmente Amnistia Internacional cuenta con casi 900 socios en la provincia de Tarragona y 10 socios activistas en el grupo local. La sede institucional se encuentra en el Hotel de Entidades. Entre las principales actividades marcadas para este 2015 se encuentra la organización de la XXI Asamblea General de Amnistia Internacional Catalunya este 11 de abril y el I Concursos de Cortometrajes sobre Derechos Humanos para el 10 de diciembre. 35 años y la historia continúa.

Amnistía Internacional y las elecciones municipales.


Diari de Tarragona 19/05/2015

Antes del inicio de la campaña electoral el  grupo  local de Tarragona  de Amnistía Internacional Catalunya, remitió   a los partidos políticos i agrupaciones que concurren a las próximas elecciones municipales 2015, un documento con trece propuestas llamada:   Prioridades de derechos humanos para los ayuntamientos.

Una de ellas considero  importante hacer hincapié porque toca un tema que lamentablemente entra, una vez más,  en el debate y publicidad electoral  en forma perversa y tendenciosa: La inmigración.


Amnistia Internacional, cree necesario implementar planes locales integrales de lucha contra el racismo y la discriminación que tengan como finalidad la eliminación de fenómenos como la xenofobia o la discriminación religiosa y la discriminación por razones de orientación sexual e identidad de género en todos los ámbitos de la sociedad. Es necesario garantizar que las personas inmigrantes no sean objetos de discriminación por parte de las administraciones locales con las cuales mantiene un contacto directo, especialmente en cuanto al acceso al padrón por parte de personas en situación irregular.

jueves, 21 de agosto de 2014

Es hora de terminar con la impunidad en Israel y Gaza



Desde que comenzó la operación militar israelí «Margen Protector», en la Franja de Gaza, ya han perdido la vida más de 1.900 palestinos. Según la ONU, la mayoría eran civiles, 230 mujeres y más de 450 niños y niñas. También han muerto tres civiles en Israel por los cohetes lanzados desde Gaza y 46 soldados israelíes han fallecido.

Cada día son más los indicios de que todas las partes están cometiendo crímenes de guerra. Israel ha atacado escuelas donde buscaban refugio miles de personas, matando a decenas e hiriendo a cientos de ellas. También se han llevado a cabo ataques a hospitales, centros y equipos médicos que intentaban evacuar a personas heridas. Estos ataques están prohibidos por el derecho internacional.

Pese a los fuertes indicios de crímenes de guerra cometidos por parte de Israel, Hamás y los grupos armados palestinos, los responsables continúan disfrutando de impunidad.

Es necesario que la Corte Penal Internacional abra sin demora una investigación y que los responsables sean llevados ante la justicia. El Consejo de Seguridad de la ONU debe tomar medidas decisivas para que se haga justicia por las atrocidades cometidas en Israel y la Franja de Gaza.

La comunidad internacional debe presionar para que tanto la Autoridad Palestina como Israel acepten la competencia de la Corte Penal Internacional y para que se levante el bloqueo impuesto hace siete años por Israel a la Franja de Gaza que aumenta el sufrimiento de su población civil.


Marco Flores Sánchez
Publicado en el Diari de Tarragona.
(21-08-2014) 

Carta que se suma a la  presión de AI a la comunidad internacional y organismos competentes para investigar y sancionar a los responsables de crímenes contra la humanidad en Israel y Gaza. 

sábado, 12 de julio de 2014

Tengo 18 años y soy Palestino






Tengo 18 años, el pelo negro, los ojos claros y llevo la cólera en la sangre.Soy palestino, ciudadano de una tierra hipotecada, una tierra arrebatada a mis abuelos, una tierra soñada. He nacido en una tienda, en un campamento donde el viento produce la migraña de la espera y de las ilusiones.

Me llamo Mahmoud, como él poeta, pero no soy ni poeta ni filósofo para cultivar la paciencia y la sabiduría. Llevo la rabia escrita en los ojos y no me atrae creer en las cosas que no veo, ni en las palabras de los hombres, cuyo oficio consiste en prometernos la paz.

Yo creo lo que veo. Y lo que el mundo me muestra es feo. La injusticia ha elegido una máscara, la de la fealdad del polvo y de las balas que silban por encima de nuestras cabezas.Nos hablan de Oslo. ¿ Es un país o una paloma? No tengo ni la menor idea. Un sueño, quizá. Pero, ¿ qué vida, qué sueño, qué locura puedo permitirme?

Tengo 18 años y una pesada memoria a mis espaldas, cincuenta y dos años de desgracia. Quisiera reír y danzar, cantar y estudiar, sufrir de mal de amores, pelearme sobre el color del cielo y sus reflejos en el mar. Quisiera vestir a la moda y escuchar la música de mi tiempo. Quisiera discutir con mi novia porque me pone celoso y escribirle poemas de amor. Pero yo no vivo el tiempo del amor. En Ramallah vivimos rodeados de colonias desde donde apuntan los fusiles.

Quisiera que mi madre fuera feliz y llevara un vestido azul y que tirara su túnica negra. Quisiera que mi padre no perdiera el sueño por no saber si el ejército israelí le dejará pasar para ir al trabajo. Quisiera que mis dos hermanas se quitaran el velo y fueran a la Universidad, con animo tranquilo y espíritu confiado en el porvenir. En cuanto a mis hermanos, quisiera simplemente volver a verlos. A Alí ya no lo veré nunca más. Ya lo sé, fue una bala perdida. No, fue una ráfaga de metralleta bien cargada la que lo mató.

Mi madre está de luto. Mi padre no se afeita. El aire resulta irrespirable. Nos asfixiamos. Nos asaltan pesadillas. Y no queremos oír los discursos de Arafat. Los otros dos hermanos están en la cárcel, al otro lado de la colina, en una cárcel israelí. Están cansados de esperar.

¿Qué hacer de mis jornadas llenas de polvo y de miseria? ¿ Qué hacer de mis noches vacías de sueños y estrellas? ¿Adónde llevaré este cuerpo que crece demasiado deprisa, estos ojos sin lágrimas, esta rabia que no sabe en dónde concentrarse? ¿Contra quién se dirigiría? ¿Contra el ocupante, contra los colonos o contra nuestros políticos que siguen impertérritos sin darnos nada para vivir?

Soy palestino y no tengo más que piedras al alcance de mi cólera. El tiempo pasa y nos ignora. La vida, la vida verdadera, está en otra parte, lejos de estas colinas, lejos de estos olivos, lejos de nuestra casita.
Pero, ¿qué casa? Una choza en donde nos amontonamos. Se trata de nuestra espera, de nuestro destino.

Cuando llueve, el lodo despide mal olor. En verano, el polvo gris se suspende en nuestras pestañas. Mi casa está en mi mente. Es grande y antigua. Los muros son gruesos. La terraza da sobre una bella mezquita. Mi casa es una imagen que llevo adherida en la frente. Dejo las ventanas abiertas. La puerta también. Es la casa del silencio y de la serenidad. No soy yo quien lo digo, lo dice mi padre. Habla de la casa de sus padres, que, a menudo, he imaginado rodeada de árboles.

Abandono este sueño y borro las imágenes que se apelotonan en mi cabeza. Oigo el lloro de un bebé. Cuando pienso en la vida que le espera, bajo los ojos y miro un gato que juega con un gorrión muerto.

Dentro de dos años tendré veinte años. Al parecer, es la mejor edad. No para nosotros. Nosotros no tenemos edad. Tenemos un destino lleno de incógnitas. No soy un hombre joven con un porvenir en el horizonte. Ni siquiera estoy seguro de que una bala no venga a buscarme en la calle donde tiro piedras.

Soy un hijo de los campamentos y no quisiera envejecer entre piedras y detritus. No envejeceré. Con una honda detendré el tiempo, ahuyentaré los pájaros. Haré retroceder la fila de policías palestinos y avanzaré hacia los soldados israelíes que disparan sobre nosotros porque no tenemos derechos a vivir.

TAHAR BEN JELLOUN.
Escritor. Premio Goncourt 1987.

(PD. Tengo la necesidad de transcribir este texto del admirado Tahar Ben Jelloun. Lo he leído varias veces,  lo he compartido en la radio, en las revistas sobre diversidad, etc. Siempre con emoción e indignación...con esa que produce dolor en la garganta. Julio del 2014 e Israel masacra al pueblo palestino)